Uno de los recursos turísticos por excelencia de Teruel, emblema de la ciudad del amor y rincón romántico como pocos, es La Escalinata, un lugar especial, con un atractivo único que atrapa a los viajeros que buscan en Teruel la monumentalidad y el sabor de la historia. Como guías queremos poner en valor esta zona, y entendemos que su espectacularidad tendría mayor impacto con la adecuación de la fuente que embellecería el ya de por sí impactante relieve de Aniceto Marinas, obra recién restaurada con éxito por la Fundación Santa María de Albarracín.

Creemos que la labor para su recuperación no es sencilla, y que se debe estar trabajando en ello, pero para nosotros que llevamos más de 20 años dedicándonos a esta humilde profesión de mostrar al visitante nuestro querido Teruel, nos cuesta recordar el día en el que todavía habitaba el agua en ella. Han pasado muchas corporaciones  a lo largo de estos años y a todas les hemos trasmitido esta inquietud. Cuesta creer que en pleno siglo XXI la solución tarde tanto en llegar.

Y sinceramente, nos gustaría que se pudiera hacer un esfuerzo extra en pro de la excelencia de la ciudad como destino turístico, más en este año fundamental para la proyección mundial de Teruel, con la celebración del 800 aniversario del trágico desenlace de la historia de los Amantes.

Todos los turolenses somos garantes del patrimonio que nos rodea, y nosotros lo mostramos día a día con ilusión y pasión, convencidos de su belleza y repercusión. Llegan grupos de todo los puntos del planeta buscando las singularidades que nos hacen genuinos, y la Escalinata es una de las imágenes más fotografiadas, utilizada además recientemente, como escenario de cine en la película “Nuestros Amantes” de Miguel Ángel Lamata, aunque ese día ¡oh casualidades!, el universo concitó a todos sus astros para que hubiese agua, pero todo nos hace pensar que fue un espejismo del celuloide.

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Hoy, en este espacio único que cuelga sobre la vega del río Turia como un recodo de los Jardines de Babilonia, nuestras palabras como intérpretes del patrimonio, abren el camino de la historia de la ciudad dibujando los siglos y llenando la imaginación de los turistas con secretos arquitectónicos, dramas universales, besos que nunca se dieron, pasiones legendarias o guerras devastadoras, y nos creen… incluso cuando les contamos que todo puede llegar a pasar, y que el agua volverá a la fuente de la Escalinata de Teruel, para convertirse en nuestra particular Fontana di Trevi.